Los religiosos amigonianos que participan en el Curso de Renovación Amigoniana (CAR26) han celebrado hoy la Eucaristía en la Basílica de San Francisco de Asís, donde reposan los restos del Poverello.
Ha sido un momento lleno de emoción al saberse junto a los restos de aquel hombre que hizo de la sencillez, la fraternidad y el seguimiento de Cristo el centro de su vida.
Una celebración vivida en fraternidad, como una oportunidad para renovar la propia vocación y misión, y para seguir caminando tras las huellas de quienes, como san Francisco y Luis Amigó, supieron responder con generosidad a la llamada del Evangelio.
🙏 Desde Asís, seguimos caminando como zagales del Buen Pastor.