Luis Amigó y la máquina del tiempo
Steven Junior, Ángel de Jesús, Dylan Joel, David Santos, Angélica Lopéz, Erick Mora
Categoría:Infantil
Había una vez un hombre llamado Luis Amigó, que le importaba la vida de las personas a las que dejaban de lado.
Había un grupo de hermanas que ayudaban a un montón de personas, pero necesitaban una pequeña guía para poder ayudar mucho mejor a la gente necesitada.
Luis vio a las hermanas, se acercó y les preguntó: ¿Necesitáis ayuda? Las hermanas respondieron que si necesitaban su ayuda, las hermanas le comentaron lo que les sucedía. Luis dispuesto a ayudarlas empezó a enseñarles varios valores fundamentales que tenían que ir predicando, y así fue enseñado.
Las hermanas ya habían aprendido mucho, se despidieron de Luis y comenzaron su viaje para salvar un montón de niños y niñas.
Pasaron días, y se preguntó ¿habrán perdurado los valores que enseñe en la familia amigoniana? Se pregunto a si mismo. Luego se cuestionó como lo podía averiguar. Decidido salir a la calle, en la esquina se encontró con un cartel que tenía grabado un acertijo “si al futuro quieres pasar, una caja deberás buscar”. Luis empezó a buscar una caja por toda la calzada, cuando ya se le acabó la esperanza de encontrar la caja, misteriosamente apareció una caja de cartón detrás de él.
Dentro de la caja había un manual de instrucciones. En el manual de este artefacto ponía que era una máquina del tiempo, decidió poner en funcionamiento la máquina del tiempo y pensó viajar al año 2026. Toda la máquina empezó a temblar, relojes a toda velocidad, un destello en la puerta y ruidos a engranajes sueltos. Al pasar la puerta Luis observó un edificio y decidió entrar.
Entró y se quedó alucinado, había un mogollón de niños, Luis no conocía a nadie, el saco una lista ¿de la compra, del alquiler…? ¡Aaaah! la de los valores: empatía, respeto, ser sociable, amabilidad y trabajo en equipo. Supo que el edificio al que había llegado era un hogar para niños y se llamaba “El Olivo”, este hogar era un hogar Amigoniano. Comprobó si todos los niños del Olivo tenían esos valores, a continuación, Luis Amigó observo que Ana se cayó y Pepe la ayudo a levantarse, entonces Luis tacho de su lista amabilidad. Carmen estaba en una esquina sola y triste, Marcos se acercó a ella y le preguntó que si estaba bien para que no estuviese sola ni triste, Luis al ver esto tacho de su lista empatía. En el parque a las dos de la tarde Alvaro se hizo amigo de los niños y las niñas que estaban solos, Luis Amigó tacho ser sociable. Fulanito llamo a Paco, Mark y Fulanito le pidió perdón a Paco, lo resolvieron dialogando y Luis Amigó tacho respeto. Por último, Antonio contó uno de sus famosos acertijos, como nadie sabía resolverlo Antonio propuso hacerlo entre todos, lo resolvieron y Luis Amigó tachó trabajo en equipo. Ya era tarde Luis volvió a su época original y se fue muy contento y satisfecho.
Pasaron muchos años, Luis ya era viejo y había llegado su hora de fallecer, pero falleció feliz sabiendo que pudo haber transmitido todos sus valores y haber fundado residencias y colegios para proteger a los niños y niñas.
FIN 🙂
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